Muchas personas autistas tienen intereses intensos: temas, actividades u objetos que les apasionan especialmente y a los que dedican mucha atención. A veces se habla de ellos como “intereses restringidos», pero merece la pena preguntarse: ¿realmente son un problema o simplemente una forma diferente de interesarse por el mundo?
En la práctica clínica muchas veces los intereses intensos son una gran oportunidad, puesto que estos intereses pueden convertirse en una puerta hacia el aprendizaje, la comunicación y el bienestar.
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ToggleQué son los intereses intensos en el autismo
Cuando hablamos de intereses intensos en autismo nos referimos a temas o actividades que captan la atención de esa persona de manera muy profunda. Pueden ser muy variados: planetas, dinosaurios, mapas, trenes, videojuegos, animales, números, personajes o incluso objetos concretos.
Estos intereses suelen tener algunas características comunes:
Mucha motivación por el tema.
Interés por los detalles y los patrones.
Ganas de hablar, mirar o repetir actividades relacionadas.
Intereses que pueden durar mucho tiempo o cambiar por etapas.
Esto no significa que la persona solo pueda interesarse por una cosa. Muchas veces simplemente necesita más tiempo para cambiar de actividad o para dirigir su atención hacia algo nuevo.
Los intereses intensos forman parte del estilo de aprendizaje de muchas personas autistas. No son necesariamente una conducta problemática.
Por qué no es buena idea intentar quitarlos
A veces las familias reciben el mensaje de que estos intereses deben eliminarse o limitarse mucho. Sin embargo, esto suele generar más dificultades que beneficios. En cambio, estos intereses:
1. Pueden ayudar a la regulación emocional
Los intereses intensos muchas veces proporcionan calma, disfrute o sensación de seguridad. Después de un día con muchas demandas sociales o sensoriales, dedicar tiempo a ese interés puede ayudar a recuperar equilibrio.
2. Pueden facilitar la conexión con otras personas
Aunque a veces se piensa lo contrario, los intereses intensos también pueden ser una forma de conectar con otras personas. Hablar de un tema que apasiona puede abrir conversaciones, compartir información o encontrar personas con gustos similares.
3. Pueden orientar intereses académicos o profesionales
En algunos casos, estos intereses terminan convirtiéndose en habilidades muy valiosas. Muchas personas autistas desarrollan conocimientos profundos en áreas que más adelante pueden relacionarse con estudios o trabajo.
4. Quitarlos suele generar frustración
Cuando el entorno intenta eliminar constantemente estos intereses lo que suele aparecer es frustración o pérdida de motivación. En lugar de luchar contra ellos, suele ser más útil aprender a integrarlos en la vida diaria.
Cómo usar los intereses para favorecer el aprendizaje
Uno de los aspectos más interesantes en cuanto a los intereses intensos es que pueden convertirse en una herramienta muy potente para enseñar habilidades nuevas.
No se trata de “aprovechar una obsesión”, sino de construir aprendizaje alrededor de aquello que ya genera motivación.
1. Usarlos como puerta de entrada a nuevas actividades
Si un niño está muy interesado en un tema concreto, ese tema puede servir para introducir otras habilidades.
Por ejemplo:
Si le gustan los planetas se pueden leer textos sobre el espacio, hacer dibujos del sistema solar o contar distancias entre planetas.
Si le gustan los trenes se pueden trabajar turnos en juegos de trenes, describir recorridos o construir vías juntos.
De esta manera el aprendizaje aparece dentro de algo que ya resulta interesante.
2. Enseñar comunicación dentro del interés
Los intereses intensos también pueden ser un buen contexto para trabajar habilidades comunicativas esenciales (u otras más complejas) como, por ejemplo:
pedir “más”
elegir entre opciones
pedir ayuda
decir “terminé”
Como la actividad resulta motivante es más probable que la persona participe.
3. Ampliar poco a poco el interés
Otra estrategia útil es partir del interés y expandirlo suavemente. Si el interés son los dinosaurios, por ejemplo, se puede ir introduciendo:
hábitats
épocas históricas
otros animales
museos o actividades relacionadas
No se trata de quitar el interés, sino de usarlo como punto de partida para explorar más cosas.
4. Compartir el interés
A veces el interés puede convertirse en una actividad compartida. Por ejemplo:
mirar libros juntos
hacer una colección
construir algo relacionado con el tema
visitar lugares vinculados con ese interés
Estas experiencias ayudan a crear momentos de conexión sin necesidad de forzar interacciones que resulten incómodas.
También puede ser útil planificar momentos concretos para estos intereses dentro de actividades programadas, de manera que haya un equilibrio entre diferentes actividades del día.
Algunas recomendaciones importantes
Cuando trabajamos con intereses intensos en el autismo hay algunas ideas que suelen ayudar mucho:
Validar el interés.
Decir cosas como: “Veo que esto te gusta mucho”.
Negociar tiempos si es necesario.
Se pueden anticipar momentos para ese interés.
Usarlo como apoyo para aprender.
Muchos aprendizajes aparecen más fácilmente cuando parten de algo motivador.
Respetar que el interés pertenece a la persona.
No es una herramienta del adulto, es algo importante para quien lo tiene.
Para terminar…
Los intereses intensos en el autismo suelen entenderse como una limitación, pero en muchos casos son justo lo contrario. Pueden ser una fuente de motivación, bienestar, aprendizaje y conexión.
Cuando dejamos de intentar eliminarlos y empezamos a comprenderlos aparece una oportunidad muy valiosa: acompañar a la persona desde lo que ya le interesa y le hace sentir bien.
Y muchas veces ahí es donde empiezan los aprendizajes más significativos.