Cuando un niño no señala, es muy habitual que aparezcan las dudas. Muchas familias se preguntan si es normal, si debería hacerlo ya, si es una señal de alarma o qué pueden hacer para ayudarle.
Señalar suele aparecer de forma espontánea durante los primeros años de vida, pero no todos los niños lo desarrollan de la misma manera ni en el mismo momento. Además, algunos utilizan otras formas de comunicarse antes de incorporar este gesto.
Por eso, cuando un niño no señala, conviene evitar sacar conclusiones precipitadas. Este gesto es importante porque forma parte del desarrollo de la comunicación, pero no debe interpretarse de forma aislada. Es necesario observar cómo se comunica en conjunto, qué estrategias utiliza para expresar sus necesidades y cómo responde el entorno a sus intentos de interacción.
En este artículo veremos por qué algunos niños no señalan, qué significa realmente este gesto y qué estrategias pueden ayudar a favorecer su desarrollo desde un enfoque respetuoso y basado en la evidencia.
Qué significa realmente señalar
Cuando un niño señala, no solo está indicando un objeto con el dedo. En realidad, está utilizando un gesto para compartir un mensaje con otra persona. Es una forma de comunicación que suele aparecer antes de que el lenguaje oral esté completamente desarrollado y que desempeña un papel importante en el aprendizaje y las relaciones sociales.
Los niños pueden señalar con diferentes intenciones. A veces lo hacen para pedir algo que desean, como un juguete o un alimento. Otras veces señalan para compartir una experiencia, por ejemplo, al ver un avión, un perro o cualquier cosa que les llame la atención. En este caso, el objetivo no es conseguir el objeto, sino dirigir la atención de otra persona hacia algo que consideran interesante.
Esta capacidad de compartir el foco de atención con otra persona se conoce como atención conjunta y constituye una habilidad importante para el desarrollo de la comunicación. A través de estas interacciones, los niños aprenden nuevas palabras, descubren cómo funciona la comunicación y construyen experiencias compartidas con quienes les rodean.
Por eso, cuando un niño no señala, no solo observamos la ausencia de un gesto concreto. También conviene valorar cómo está compartiendo intereses, cómo pide ayuda o de qué manera intenta llamar la atención de las personas de su entorno. Algunos niños utilizan otras estrategias, como mirar alternativamente al objeto y al adulto, llevar de la mano a otra persona o emplear gestos diferentes para comunicar lo que necesitan.
En definitiva, señalar es una herramienta de comunicación, no un objetivo en sí mismo. Lo realmente importante es que el niño disponga de formas eficaces para expresar sus necesidades, compartir experiencias e interactuar con los demás.
¿Por qué un niño no señala?
No existe una única explicación de por qué un niño no señala. Este gesto forma parte del desarrollo de la comunicación y, como ocurre con otras habilidades, cada niño lo adquiere de una forma y en un momento diferentes.
En algunos casos, el niño sí tiene intención de comunicarse, pero utiliza otras estrategias. Puede llevar al adulto de la mano hasta lo que quiere, mirar un objeto de forma insistente, intentar alcanzarlo por sí mismo o utilizar gestos diferentes. La necesidad de comunicar está presente, aunque no se exprese mediante el gesto de señalar.
También puede ocurrir que señalar resulte más complejo de lo que parece. Para hacerlo es necesario coordinar varias habilidades al mismo tiempo: dirigir la atención hacia un objeto, reconocer que otra persona puede compartir ese interés y comprender que el gesto servirá para transmitir un mensaje. Es un proceso que implica mucho más que extender un dedo.
En otras ocasiones, el niño simplemente todavía no ha descubierto la utilidad de señalar. Los niños aprenden que determinados gestos tienen un efecto cuando el entorno responde de forma consistente. Si cada vez que intenta comunicar algo recibe una respuesta adecuada, comprenderá poco a poco que merece la pena utilizar esas estrategias para interactuar con los demás.
En algunos niños autistas, las diferencias en la atención conjunta y en la comunicación social pueden hacer que señalar aparezca más tarde, con menos frecuencia o que se utilicen otras formas de comunicación. Sin embargo, que un niño no señale no significa necesariamente que tenga autismo, del mismo modo que muchos niños autistas sí utilizan este gesto para comunicarse. Por eso, siempre es importante valorar el desarrollo de la comunicación en su conjunto y no basarse únicamente en un único comportamiento.
Más que preguntarnos únicamente «¿por qué no señala?», suele ser más útil observar cómo se comunica, qué estrategias ya utiliza y qué apoyos pueden ayudarle a ampliar sus habilidades comunicativas.
Cómo podemos ayudarle
Si un niño no señala, el objetivo no debería ser que reproduzca el gesto porque sí, sino ayudarle a descubrir que comunicarse tiene un propósito. Señalar es una herramienta para compartir información con otra persona y, como cualquier otra habilidad, se aprende mejor cuando resulta útil en situaciones cotidianas.
Una de las estrategias más eficaces consiste en crear oportunidades naturales de comunicación. Por ejemplo, podemos colocar un juguete que le guste fuera de su alcance, ofrecer dos opciones para que elija o hacer una breve pausa antes de darle algo que desea. Estos pequeños momentos favorecen que el niño tenga motivos para iniciar una interacción.
También es importante esperar unos segundos antes de intervenir. A menudo los adultos respondemos tan rápido que el niño no tiene tiempo para intentar comunicar lo que necesita. Darle ese espacio puede favorecer la aparición de una mirada, un gesto o un intento de señalar.
Otra estrategia útil es el modelado. Si el niño todavía no señala de forma espontánea, podemos hacerlo nosotros mientras hablamos: señalar un juguete, un animal o un objeto interesante y acompañar el gesto con palabras sencillas. De esta manera, observa cómo utilizamos ese recurso para compartir información y dirigir la atención hacia algo.
Si quieres conocer mejor esta estrategia, también puede interesarte nuestro artículo Modelado: enseñar haciendo. Esta estrategia cuenta con evidencia científica y forma parte de las prácticas basadas en la evidencia identificadas por el National Clearinghouse on Autism Evidence and Practice (NCAEP).
Del mismo modo, conviene responder siempre a los intentos de comunicación, aunque todavía no sean perfectos. Si el niño mira un objeto, extiende la mano o realiza un gesto para pedir ayuda, nuestra respuesta le ayudará a comprender que comunicarse tiene un efecto sobre el entorno. Ese aprendizaje es mucho más importante que conseguir un gesto concreto.
Por último, no debemos olvidar que señalar es solo una de las muchas formas de comunicarse. Algunos niños utilizarán gestos diferentes, palabras, signos o Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC). Lo importante es que dispongan de herramientas eficaces para expresar sus necesidades, compartir intereses y participar en las actividades de su vida diaria.
En definitiva…
Cuando un niño no señala, es fácil centrar toda la atención en ese gesto. Sin embargo, lo verdaderamente importante no es que aprenda a apuntar con el dedo, sino que disponga de formas eficaces para comunicarse.
Algunos niños incorporarán el gesto de señalar con el tiempo. Otros utilizarán estrategias diferentes para pedir, compartir intereses o llamar la atención de las personas que les rodean. Lo fundamental es que esas formas de comunicación les permitan participar en su entorno, relacionarse con los demás y expresar lo que necesitan.
Por eso, más que preguntarnos únicamente por qué no señala, conviene observar cómo se comunica, qué habilidades ya ha desarrollado y qué apoyos pueden favorecer su aprendizaje. Cuando el entorno responde a sus intentos de comunicación y crea oportunidades para interactuar, aumentan las posibilidades de que aparezcan nuevas habilidades, incluido el gesto de señalar.
En nuestro centro especializado en Aprendizaje en Albacete acompañamos a las familias en la evaluación y el desarrollo de la comunicación desde un enfoque individualizado y basado en la evidencia científica. Si tu hijo no señala y tienes dudas sobre su desarrollo o quieres aprender estrategias para favorecer su comunicación, estaremos encantados de ayudarte y valorar juntos qué apoyos pueden ajustarse mejor a sus necesidades.
Preguntas frecuentes
– ¿Es normal que un niño no señale?
Cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo. Aunque señalar suele aparecer durante los primeros años de vida, algunos niños lo hacen más tarde o utilizan otras formas de comunicación. Lo importante es valorar el desarrollo comunicativo en su conjunto.
– ¿Que un niño no señale significa que tiene autismo?
No. Que un niño no señale no significa por sí solo que tenga autismo. Es un aspecto que debe interpretarse junto con otras habilidades relacionadas con la comunicación, la interacción social y el desarrollo general.
– ¿Cómo puedo enseñar a mi hijo a señalar?
La mejor forma de favorecer esta habilidad es crear oportunidades de comunicación en situaciones cotidianas, modelar el gesto de señalar y responder de forma consistente a sus intentos de interacción. El objetivo no es que copie un movimiento, sino que descubra que comunicarse le ayuda a compartir intereses y necesidades.
– ¿Y si utiliza otras formas de comunicación?
No todos los niños se comunican de la misma manera. Algunos utilizan gestos, miradas, signos o Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC). Lo importante es que dispongan de una forma eficaz de expresar lo que necesitan y de participar en su entorno.
Beatriz Rives García
Psicóloga General Sanitaria, colegiada nº CM-01981 y Board Certified Behavior Analyst (BCBA) nº 1-21-51539. Especializada en autismo, análisis aplicado de conducta (ABA) y necesidades educativas especiales.
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