¿Qué es un SAAC? Guía completa sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa

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Cuando pensamos en comunicación, muchas personas la asocian únicamente con el habla. Sin embargo, comunicarse es mucho más que hablar. Mirar, señalar, hacer gestos, escribir, utilizar un comunicador o un tablero de comunicación también son formas válidas de expresar necesidades, compartir ideas, participar en conversaciones y relacionarse con los demás.

Aquí es donde aparecen los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC). Aunque cada vez son más conocidos, todavía existen muchos mitos. Algunas familias creen que solo están indicados para personas que no hablan, otras piensan que retrasan el desarrollo del lenguaje o que únicamente sirven para pedir cosas. La evidencia científica muestra que ninguna de estas afirmaciones es cierta.

Un SAAC no pretende sustituir el habla cuando esta es posible. Su objetivo es aumentar las oportunidades de comunicación, reducir las barreras para participar en la vida cotidiana y ofrecer a cada persona las herramientas que necesita para expresar lo que piensa, siente, quiere o necesita. La comunicación puede ser multimodal: una misma persona puede combinar habla, gestos, signos, escritura o un comunicador según la situación. Esta diversidad comunicativa está ampliamente reconocida en el ámbito de la Comunicación Aumentativa y Alternativa.

En este artículo descubrirás qué es un SAAC, quién puede beneficiarse de él, qué diferencias existen entre un SAAC, un comunicador y la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA), qué dice la evidencia científica sobre su uso y cómo empezar a implementarlo respetando el ritmo y las necesidades de cada persona.

 

 

¿Qué es un SAAC?

Un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) es un conjunto de herramientas, estrategias y apoyos que permiten a una persona comprender y expresar mensajes cuando el habla no es suficiente para satisfacer sus necesidades de comunicación. La International Society for Augmentative and Alternative Communication (ISAAC) define la CAA como un conjunto de herramientas y estrategias que apoyan a las personas con necesidades complejas de comunicación.

Su finalidad no es únicamente facilitar que una persona pueda pedir un objeto o una actividad. Un SAAC sirve para hacer preguntas, expresar emociones, compartir experiencias, contar lo que ha ocurrido, participar en conversaciones, aprender, tomar decisiones, desarrollar relaciones sociales y ejercer el derecho a comunicarse.

Los SAAC pueden utilizar símbolos gráficos, fotografías, palabras escritas, letras, gestos, signos manuales o dispositivos electrónicos con salida de voz. La elección del sistema dependerá de las características, necesidades y preferencias de cada persona, así como de los contextos en los que participa.

Es importante entender que un SAAC no es lo mismo que un comunicador.

  • La Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) es la disciplina que estudia y desarrolla estrategias para apoyar la comunicación.

  • Un SAAC es el sistema de comunicación que utiliza la persona.

  • Un comunicador es una de las herramientas o soportes que puede formar parte de ese sistema. Puede ser una tableta con una aplicación, un dispositivo específico con salida de voz, un cuaderno de comunicación o un tablero impreso.

Por ejemplo, una persona puede utilizar un SAAC formado por un comunicador electrónico en casa, un tablero de comunicación en la piscina, algunos signos manuales cuando tiene las manos libres y la escritura cuando le resulta más rápida. Todos esos recursos forman parte de su forma de comunicarse.

También conviene recordar que los pictogramas no son un SAAC. Los pictogramas son un tipo de símbolo gráfico que puede utilizarse dentro de un sistema de comunicación, igual que pueden emplearse fotografías, palabras escritas o letras. De hecho, las investigaciones muestran que añadir pictogramas de forma indiscriminada no siempre mejora la comprensión, por lo que la selección de los apoyos debe responder a las necesidades reales de cada persona.

En los siguientes apartados veremos quién puede beneficiarse de un SAAC, qué tipos existen y cómo empezar a utilizarlos de forma respetuosa y basada en la evidencia.

 

 

¿Quién puede utilizar un SAAC?

Una de las ideas erróneas más frecuentes es pensar que los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) están destinados únicamente a personas que no hablan. En realidad, cualquier persona que tenga dificultades para comprender, expresar o participar en una comunicación eficaz puede beneficiarse de un SAAC, independientemente de su edad o de si utiliza el habla de forma parcial o completa.

Por ejemplo, los SAAC pueden ser útiles para personas con trastorno del espectro autista (TEA), parálisis cerebral, síndrome de Down, enfermedades neurológicas, daño cerebral adquirido, discapacidad intelectual, apraxia del habla, afasia o cualquier otra condición que afecte a la comunicación. También pueden utilizarse de forma temporal durante procesos de recuperación o en situaciones en las que el habla no está disponible.

Es importante destacar que utilizar un SAAC no significa renunciar al habla. Muchas personas combinan diferentes modalidades de comunicación según el contexto. Pueden hablar cuando les resulta posible, utilizar gestos, escribir, señalar, hacer signos o recurrir a un comunicador cuando necesitan un apoyo adicional. Esta forma de comunicarse se conoce como comunicación multimodal y es una práctica habitual en las personas usuarias de CAA.

Además, la evidencia científica muestra que no es necesario esperar a que una persona «esté preparada» para introducir un SAAC. Al igual que ocurre con el lenguaje oral, la comunicación se desarrolla gracias a las oportunidades para participar, interactuar y aprender en contextos cotidianos. Cuanto antes disponga de herramientas para comunicarse, más oportunidades tendrá de expresar sus preferencias, participar en su entorno y desarrollar nuevas habilidades comunicativas.

 

 

Tipos de SAAC: mucho más que un comunicador

Cuando se habla de SAAC, muchas personas piensan automáticamente en una tableta con voz. Sin embargo, existen muchos sistemas diferentes y no todos requieren tecnología. El mejor SAAC será siempre aquel que se adapte a las necesidades, capacidades, preferencias y contextos de la persona.

De forma general, los SAAC pueden clasificarse en dos grandes grupos:

 

SAAC sin ayuda (no asistidos)

Son aquellos que no necesitan ningún soporte externo para comunicarse. El mensaje se transmite utilizando el propio cuerpo.

Algunos ejemplos son:

  • Gestos naturales.

  • Signos manuales.

  • Expresiones faciales.

  • Mirada.

  • Movimientos corporales.

Estos sistemas son muy útiles porque siempre están disponibles, aunque requieren que el interlocutor conozca o comprenda la forma de comunicación utilizada.

 

SAAC con ayuda (asistidos)

Son aquellos que utilizan algún tipo de soporte o herramienta para facilitar la comunicación.

Entre los más habituales encontramos:

  • Tableros de comunicación.

  • Cuadernos de comunicación.

  • Comunicadores electrónicos con salida de voz.

  • Tabletas con aplicaciones específicas de CAA.

  • Tableros alfabéticos para escribir mediante letras.

  • Papel y lápiz para comunicación escrita.

Dentro de este grupo también pueden utilizarse diferentes tipos de símbolos, como fotografías, pictogramas, palabras escritas o letras. La elección dependerá del perfil comunicativo de cada persona y de los objetivos que se persigan.

Es importante recordar que un comunicador electrónico es solo una de las muchas opciones disponibles. En ocasiones, una persona utilizará un tablero impreso en la piscina, un cuaderno de comunicación en el colegio, un comunicador dinámico en casa y la escritura cuando resulte más rápida. Todos estos recursos pueden formar parte de su SAAC.

Además, no existe un único sistema válido para todas las personas. La elección debe realizarse tras una evaluación individualizada y revisarse a medida que cambian las necesidades, las habilidades y los entornos de participación.

En el siguiente apartado veremos cuáles son los principales beneficios de utilizar un SAAC y qué dice la evidencia científica sobre su impacto en la comunicación, el aprendizaje y la participación.

 

 

Beneficios de utilizar un SAAC

La comunicación es una necesidad básica y un derecho de todas las personas. Cuando alguien dispone de un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) adaptado a sus necesidades, aumentan sus oportunidades para participar activamente en la vida diaria, aprender y relacionarse con los demás.

Estos son algunos de los principales beneficios de un SAAC:

 

Favorece la comunicación

El beneficio más evidente es que permite a la persona expresar lo que piensa, siente, necesita o desea de una forma más eficaz. Esto incluye mucho más que pedir objetos: también puede hacer preguntas, contar experiencias, expresar emociones, bromear, opinar o participar en conversaciones.

 

Aumenta la participación

Disponer de un SAAC facilita que la persona participe en actividades familiares, escolares, sociales y comunitarias. La comunicación deja de ser una barrera y se convierte en una herramienta para estar presente y tomar parte en las decisiones que afectan a su vida.

La organización CommunicationFIRST, dedicada a la defensa de los derechos de las personas con necesidades complejas de comunicación, recuerda que el acceso a un sistema de comunicación es una cuestión de derechos humanos y de participación, no únicamente una intervención terapéutica:

 

Reduce la frustración

Cuando una persona no consigue hacerse entender, es frecuente que aparezcan situaciones de frustración. Contar con herramientas para comunicarse puede disminuir esa dificultad y ofrecer formas más eficaces de expresar necesidades, preferencias o malestar.

Si te interesa este tema, también puede resultarte útil nuestro artículo «¿Conductas problemáticas en niños con autismo o conductas comunicativas?», donde explicamos cómo muchas conductas son intentos de comunicación que todavía no han encontrado una forma más eficaz de expresarse.

 

Favorece el aprendizaje

La comunicación y el aprendizaje están estrechamente relacionados. Un SAAC permite responder preguntas, participar en actividades, compartir conocimientos y acceder con mayor facilidad a nuevas oportunidades de aprendizaje.

Su implementación resulta especialmente eficaz cuando se acompaña de estrategias como el Lenguaje Natural Asistido, en el que los interlocutores modelan el uso del SAAC durante las interacciones cotidianas. Puedes conocer más sobre esta estrategia en nuestro artículo «Modelado: enseñar haciendo».

 

Favorece la autonomía

Poder comunicar preferencias, hacer elecciones, pedir ayuda o expresar desacuerdo permite que la persona tenga un papel más activo en su vida diaria.

Por eso, además del SAAC, es recomendable ofrecer oportunidades reales para decidir. En nuestro artículo «La importancia de ofrecer elecciones en la enseñanza» explicamos cómo pequeñas decisiones cotidianas favorecen la autonomía y la participación.

 

No impide el desarrollo del habla

Uno de los mitos más extendidos es que utilizar un SAAC hace que la persona deje de hablar o no desarrolle el lenguaje oral. Sin embargo, las revisiones científicas disponibles muestran que no existe evidencia de que los SAAC dificulten el desarrollo del habla. Al contrario, en muchas personas pueden favorecer el desarrollo del lenguaje y aumentar las oportunidades de comunicación al reducir las barreras para interactuar.

 

En definitiva, un SAAC no solo proporciona una forma de comunicarse, sino que abre la puerta a una mayor participación, aprendizaje, autonomía y calidad de vida. El objetivo no es que la persona utilice una herramienta concreta, sino que pueda comunicarse de la manera más eficaz posible en todos los contextos de su vida.

 

 

¿Los SAAC impiden el desarrollo del habla? El mito más frecuente

Uno de los mayores temores de muchas familias es pensar que, si su hijo o hija empieza a utilizar un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC), dejará de hablar o perderá la motivación para desarrollar el lenguaje oral.

Sin embargo, la evidencia científica es clara: utilizar un SAAC no impide el desarrollo del habla. De hecho, numerosos estudios han demostrado que introducir un sistema de comunicación no reduce las vocalizaciones ni las oportunidades de desarrollar el lenguaje oral y, en muchas personas, puede favorecer el desarrollo de nuevas habilidades comunicativas.

Este resultado tiene sentido si pensamos en cómo aprendemos a comunicarnos. Las personas desarrollan el lenguaje cuando tienen oportunidades para participar en interacciones significativas, comprender lo que ocurre a su alrededor y expresar sus propias ideas. Si una persona no dispone de una forma eficaz de comunicarse, tendrá menos oportunidades para practicar precisamente aquello que queremos que aprenda.

Un SAAC no sustituye el habla cuando esta es posible, sino que ofrece un apoyo adicional para que la comunicación pueda producirse desde el primer momento. Muchas personas utilizan el habla junto con gestos, signos, escritura o un comunicador, adaptando la modalidad de comunicación a cada situación.

También es importante recordar que el objetivo de un SAAC no es conseguir que la persona hable, sino que pueda comunicarse de forma eficaz. Para algunas personas, el habla será su principal forma de comunicación. Para otras, será una combinación de diferentes modalidades. Y para otras, el SAAC será su principal medio para expresarse. Todas estas formas de comunicación son igualmente válidas.

Por ello, las recomendaciones actuales insisten en no retrasar la introducción de un SAAC esperando a que «aparezca el habla». Cuanto antes una persona pueda comunicarse, más oportunidades tendrá de aprender, participar en su entorno, establecer relaciones y ejercer su derecho a expresar lo que piensa, siente y necesita.

 

 

¿Cómo se enseña a utilizar un SAAC?

Una de las dudas más frecuentes de las familias es si basta con entregar un comunicador o un tablero de comunicación para que la persona empiece a utilizarlo. La respuesta es no.

Aprender a utilizar un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) es un proceso similar al aprendizaje del lenguaje oral. Los niños no aprenden a hablar porque alguien les pida repetir palabras, sino porque durante años escuchan a otras personas utilizarlas en situaciones reales y significativas.

Con los SAAC ocurre exactamente lo mismo.

El Lenguaje Natural Asistido: la estrategia con mayor respaldo

La estrategia más recomendada para enseñar un SAAC es el Lenguaje Natural Asistido (también conocido como Aided Language Input o Aided Language Stimulation).

Consiste en que los interlocutores utilicen el propio SAAC mientras hablan, señalando algunas palabras clave en el comunicador o en el tablero al mismo tiempo que las dicen en voz alta.

Por ejemplo, si durante la merienda decimos: «¿Quieres más galletas?»

podemos señalar en el comunicador palabras como:

  • Quiero

  • Más

  • Galleta

De este modo, la persona ve cómo se utiliza el sistema en situaciones reales, igual que un niño escucha hablar a las personas de su entorno antes de comenzar a utilizar el lenguaje oral.

Esta forma de enseñar un SAAC cuenta con un amplio respaldo en la literatura científica y se considera una de las estrategias más eficaces para favorecer el aprendizaje de la comunicación.

 

Modelar, no examinar

Cuando una persona está aprendiendo a utilizar un SAAC, el objetivo no debe ser ponerla constantemente a prueba con preguntas como:

  • «¿Dónde está comer?»

  • «Enséñame el pictograma de agua.»

  • «¿Cómo se pide?»

En lugar de evaluar continuamente, resulta mucho más útil modelar el uso del sistema durante las actividades cotidianas.

Por ejemplo:

  • Mientras jugamos.

  • Durante la comida.

  • En el parque.

  • Al leer un cuento.

  • Mientras hacemos la compra.

  • En la piscina.

  • Durante una conversación familiar.

Cada una de estas situaciones ofrece oportunidades naturales para mostrar cómo utilizar el SAAC sin generar presión.

 

La comunicación ocurre durante todo el día

No es necesario reservar un momento específico para «trabajar el comunicador». Las mejores oportunidades aparecen durante las actividades cotidianas.

Por ejemplo, una persona puede utilizar su SAAC para:

  • Elegir qué quiere desayunar.

  • Pedir ayuda.

  • Contar lo que ha ocurrido en el colegio.

  • Decidir a qué quiere jugar.

  • Expresar que necesita descansar.

  • Comentar algo divertido.

  • Hacer una pregunta.

  • Saludar a un amigo.

Cuantas más oportunidades tenga para comunicarse en contextos reales, mayores serán las posibilidades de desarrollar sus competencias comunicativas.

La clave no es que aprenda a pulsar botones o señalar pictogramas, sino que descubra que su comunicación tiene un efecto sobre el mundo y que merece la pena comunicarse porque los demás escuchan, responden y dan valor a lo que quiere expresar.

 

 

Errores frecuentes al utilizar un SAAC

La eficacia de un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) no depende únicamente del comunicador o del tablero elegido. También influye la forma en la que se introduce y se utiliza en el día a día. Algunos errores pueden limitar las oportunidades de comunicación y hacer que la persona apenas utilice el sistema.

 

mitos aba terapia autismo Esperar demasiado para empezar

Todavía existe la creencia de que es mejor esperar a que aparezca el habla antes de introducir un SAAC. Sin embargo, no existe evidencia que justifique este retraso. Cuanto antes una persona disponga de herramientas para comunicarse, antes podrá participar, aprender y expresar sus necesidades.

 

mitos aba terapia autismo Utilizar el SAAC solo para pedir cosas

Muchas personas aprenden a utilizar el comunicador únicamente para pedir comida, juguetes o actividades. Sin embargo, la comunicación va mucho más allá.

Un SAAC debe servir para:

  • Saludar.

  • Hacer preguntas.

  • Expresar emociones.

  • Contar experiencias.

  • Comentar lo que ocurre.

  • Hacer bromas.

  • Opinar.

  • Negarse.

  • Pedir ayuda.

  • Participar en conversaciones.

Cuando el sistema solo se utiliza para pedir, se están limitando las oportunidades de desarrollar una comunicación rica y funcional.

 

mitos aba terapia autismo No modelar su uso

Uno de los errores más habituales es esperar que la persona aprenda a utilizar el SAAC sin haber visto antes cómo hacerlo.

Al igual que nadie aprende un idioma sin escucharlo, tampoco es razonable esperar que una persona aprenda un comunicador sin que otras personas lo utilicen con ella.

Por este motivo, el Lenguaje Natural Asistido es una de las estrategias más recomendadas para enseñar un SAAC.

 

mitos aba terapia autismo Hacer demasiadas preguntas

Es frecuente convertir el comunicador en una especie de examen continuo:

  • «¿Dónde está comer?»

  • «¿Qué tienes que pulsar?»

  • «Enséñame el pictograma.»

Este tipo de actividades pueden resultar poco motivadoras y no reflejan cómo utilizamos el lenguaje en la vida cotidiana.

Es mucho más útil generar conversaciones reales, comentar lo que ocurre y modelar el uso del sistema durante actividades significativas.

 

mitos aba terapia autismo Pensar que los pictogramas enseñan por sí solos

Los pictogramas son una herramienta muy útil, pero no enseñan su significado de forma automática. Las personas aprenden qué representa cada símbolo gracias a la experiencia, al modelado y al uso repetido en contextos reales. Además, la investigación indica que añadir pictogramas a un texto no siempre mejora la comprensión, por lo que deben utilizarse cuando realmente aportan información y se ajustan a las necesidades de la persona.

 

mitos aba terapia autismo Utilizar un vocabulario demasiado limitado

En ocasiones, los comunicadores incluyen únicamente palabras relacionadas con necesidades básicas, como agua, galleta o baño. Aunque estas palabras son importantes, una comunicación rica requiere mucho más vocabulario.

Las personas necesitan palabras para preguntar, opinar, bromear, describir, contar historias, expresar emociones o participar en conversaciones cotidianas.

 

mitos aba terapia autismo No ofrecer oportunidades reales para comunicarse

Un SAAC será mucho más útil si la persona tiene oportunidades para utilizarlo en situaciones reales: durante las comidas, en el parque, en el colegio, haciendo la compra, jugando o visitando a familiares.

La comunicación se desarrolla comunicándose. Cuantas más oportunidades existan para participar en conversaciones auténticas, mayores serán las posibilidades de que el SAAC se convierta en una herramienta útil y significativa.

 

 

preguntas frecuentes sobre el autismoPreguntas frecuentes sobre los SAAC

– ¿A qué edad se puede empezar a utilizar un SAAC?

No existe una edad mínima para comenzar. Si una persona presenta dificultades para comunicarse, puede beneficiarse de un SAAC desde los primeros años de vida. Al igual que ocurre con el lenguaje oral, cuanto antes disponga de oportunidades para comunicarse, más experiencias tendrá para desarrollar sus habilidades comunicativas.

 

– ¿Un SAAC impide que una persona aprenda a hablar?

No. La evidencia científica disponible muestra que los SAAC no impiden el desarrollo del habla. En muchas ocasiones, facilitan la comunicación, reducen la frustración y crean más oportunidades para participar en interacciones significativas, lo que puede favorecer también el desarrollo del lenguaje.

 

– ¿Los SAAC son solo para personas con autismo?

No. Aunque muchas personas autistas utilizan SAAC, también pueden beneficiarse personas con parálisis cerebral, síndrome de Down, apraxia del habla, afasia, enfermedades neurológicas, discapacidad intelectual, daño cerebral adquirido y otras condiciones que afecten a la comunicación.

 

– ¿Es mejor un comunicador electrónico que un tablero de comunicación?

No necesariamente. No existe un único sistema que sea el mejor para todas las personas. Algunas utilizan principalmente un comunicador con salida de voz, mientras que otras combinan tableros impresos, cuadernos de comunicación, escritura, gestos o signos. Lo importante es que el sistema permita comunicarse de forma eficaz en los distintos contextos de la vida diaria.

 

– ¿Los pictogramas son un SAAC?

No. Los pictogramas son un tipo de símbolo gráfico que puede formar parte de un SAAC, pero por sí solos no constituyen un sistema de comunicación. Además, no todas las personas necesitan pictogramas ni todas los interpretan de la misma manera.

 

– ¿Quién debe enseñar a utilizar un SAAC?

La comunicación no se aprende únicamente en las sesiones de intervención. Las familias, el profesorado, los terapeutas y todas las personas que forman parte del entorno tienen un papel fundamental. Cuantas más oportunidades tenga la persona para ver y utilizar su SAAC en situaciones reales, mayores serán sus posibilidades de desarrollar una comunicación funcional.

 

– ¿Es necesario utilizar el comunicador todo el tiempo?

No. Muchas personas utilizan diferentes formas de comunicación según la situación. Pueden hablar, hacer gestos, señalar, escribir o utilizar un comunicador cuando lo necesitan. Esta combinación de modalidades se conoce como comunicación multimodal y forma parte de la comunicación cotidiana de muchas personas usuarias de CAA.

 

 

Conclusión

Un Sistema Aumentativo y Alternativo de Comunicación (SAAC) no es simplemente un comunicador ni una colección de pictogramas. Es una herramienta que permite a muchas personas expresar sus ideas, participar en conversaciones, aprender, tomar decisiones y ejercer su derecho a comunicarse.

Cada persona tiene una forma única de comunicarse. Algunas utilizarán principalmente el habla, otras combinarán diferentes modalidades y otras encontrarán en un SAAC su principal medio de expresión. Ninguna de estas formas de comunicación es mejor que otra; lo importante es que la persona pueda participar activamente en su entorno y que sus interlocutores comprendan y respeten su manera de comunicarse.

La evidencia científica también nos recuerda que no es necesario esperar para empezar. Cuando ofrecemos oportunidades reales de comunicación, modelamos el uso del sistema y utilizamos el SAAC en situaciones cotidianas, favorecemos el desarrollo de la competencia comunicativa y ampliamos las posibilidades de participación.

En nuestro centro especializado en Autismo en Albacete ayudamos a familias a seleccionar e implementar Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación adaptados a las necesidades de cada persona.

Realizamos una evaluación individualizada, enseñamos estrategias basadas en la evidencia como el Lenguaje Natural Asistido y acompañamos a las familias para que el SAAC forme parte de la vida cotidiana, favoreciendo la comunicación, la autonomía y la participación.

Si crees que un SAAC puede ayudar a tu hijo o hija estaremos encantados de acompañarte en este proceso.

 

Beatriz Rives, directora del Centro Aprendizaje y Psicología de Albacete.Beatriz Rives García
Psicóloga General Sanitaria, colegiada nº CM-01981 y Board Certified Behavior Analyst (BCBA) nº 1-21-51539. Especializada en autismo, análisis aplicado de conducta (ABA) y necesidades educativas especiales.
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